Como responsable de la gestión y administración integral del Data Center y la infraestructura tecnológica de la Cooperativa, lidera la operación de servidores, redes, comunicaciones y sistemas de respaldo. Supervisa el diseño, monitoreo y mantenimiento de las plataformas tecnológicas, garantizando la continuidad del negocio mediante pruebas y esquemas de contingencia. Además, impulsa proyectos de modernización e implementación de infraestructura que fortalecen la eficiencia institucional y la experiencia de socios y colaboradores.
Su trayectoria refleja una evolución hacia una gestión moderna de la tecnología, marcada por el aprendizaje autodidacta y la mejora continua. Romper paradigmas, prepararse y capacitarse de manera permanente —afirma— ha sido la base para aportar al desarrollo de la Cooperativa. A lo largo de su carrera ha adquirido experiencia en el diseño e implementación de sistemas informáticos que facilitan una toma de decisiones más rápida y eficiente, apoyada en herramientas de software, hardware y telecomunicaciones modernas.
Entre los resultados alcanzados de los proyectos ejecutados destacan la mejora en la eficiencia operativa, la optimización de tiempos de desarrollo y el cumplimiento de los objetivos estratégicos institucionales. “La renovación de infraestructura tecnológica, la automatización de procesos y la incorporación de plataformas transaccionales y web han permitido definir nuevos productos financieros, fortaleciendo la competitividad de la Cooperativa a nivel local y nacional”, dice.
Su motivación diaria nace de su familia, de su compromiso con la institución y del amor por su trabajo. Prefiere mantener un perfil discreto, concentrado en los resultados y en seguir aprendiendo cada día. “Amo mi trabajo, me falta aprender mucho, sin embargo, si Dios me acompaña se puede lograr cosas y retos importantes”.
La hoja de ruta tecnológica como herramienta de gestión
Para Bayardo Encarnación, la adopción de una estrategia tecnológica requiere planificación, comunicación y acompañamiento institucional. En su experiencia, uno de los pilares de la gestión ha sido la presentación anual de la hoja de ruta tecnológica, que incluye los proyectos prioritarios, sus cronogramas de implementación y presupuestos, expuestos ante las autoridades de la cooperativa. Este ejercicio, afirma, permite alinear las iniciativas de TI con la estrategia general y garantizar un uso responsable de los recursos.
Asimismo, promueve la concientización de todos los colaboradores en el uso de herramientas tecnológicas como Office 365, Project, Visio, Teams y redes sociales, fortaleciendo su aplicación práctica en las actividades diarias. A esto se suma un sistema de seguimiento a través de reuniones mensuales y trimestrales con la Gerencia General y el Comité de Tecnología, donde se evalúan los avances de proyectos de infraestructura y seguridad de la información. En sus palabras, “no siempre los proyectos informáticos generan retorno económico inmediato, pero sí preparan a la cooperativa para competir con mayor solidez y sostenibilidad”.
En la gestión de equipos, destaca la importancia de la claridad en los roles y la colaboración. Su equipo está conformado por un administrador de base de datos, personal de soporte técnico, un jefe de infraestructura y la dirección de la unidad, todos comprometidos con la atención oportuna de requerimientos internos y regulatorios. Considera que la cohesión y la comunicación diaria son necesarios para mantener el equilibrio entre resultados y bienestar del equipo.
Su estilo de liderazgo es abierto y cercano, basado en el respeto, la responsabilidad y el desarrollo integral de cada miembro. Fomenta la retroalimentación diaria y la solidaridad en momentos de contingencia, equilibrando las exigencias profesionales con las necesidades personales.
Para fortalecer el trabajo en equipo, impulsa la participación activa: cada miembro presenta y sustenta los proyectos desde su área, y se priorizan aquellos con mayor impacto económico, social o productivo. Esta práctica promueve la corresponsabilidad y refuerza el sentido de propósito compartido. Además, reconoce públicamente los logros del grupo, generando motivación y compromiso.
Respecto a las tecnologías emergentes, considera que su adopción será progresiva y coexistirá con las herramientas actuales durante un tiempo. Subraya que, incluso con la automatización y la inteligencia artificial, el factor humano seguirá siendo esencial para interpretar las necesidades, supervisar los procesos y garantizar que la tecnología mantenga su propósito: servir a las personas.