Juan Andrés lidera actualmente seis áreas de IT en Promart Ecuador: soporte a usuarios, soporte retail, business intelligence, infraestructura, telecomunicaciones y desarrollo de software, que en conjunto conforman el departamento de sistemas de la compañía.
En su trayectoria profesional, una de las decisiones que marcó un antes y un después fue salir de su zona de confort tras 14 años en el sector de la construcción, donde trabajó en Sedemi, para asumir el reto de incorporarse a un negocio totalmente diferente como es el retail. Este cambio le permitió ampliar su visión y aplicar la tecnología en un entorno de mayor cercanía con los clientes.
Los proyectos que ha desarrollado incorporan innovación con el objetivo de reducir la fricción en la experiencia de los clientes, tanto en el ámbito físico de las tiendas como en los canales digitales, especialmente el comercio electrónico.
Su motivación profesional es la certeza de que su trabajo diario ayuda a fortalecer a su equipo y a consolidar a la empresa en un mercado altamente competitivo, utilizando la tecnología como base para crecer de manera sostenible y responder a las necesidades cambiantes de los clientes.
La gestión de TI frente a nuevos desafíos
Para Juan Andrés, la gestión de TI vive hoy un punto de inflexión. La llegada de tecnologías emergentes ya no es un asunto de futuro, sino una realidad presente que está remodelando industrias enteras. Desde su perspectiva, el reto ya no es preguntarse si adoptarlas, sino cómo hacerlo de manera que cree valor para las organizaciones.
Con esa visión, ha impulsado estrategias para favorecer la adopción tecnológica en la organización. La primera consiste en alinear cada iniciativa con los objetivos empresariales, de manera que la innovación responda directamente a las necesidades del negocio. La segunda, en fomentar una cultura de innovación y aprendizaje continuo, que permita a los equipos adaptarse. Y la tercera, en demostrar el valor a través de proyectos piloto, asegurando resultados visibles que fortalezcan la confianza en las nuevas herramientas.
En la gestión de equipos, enfatiza que el éxito no radica únicamente en implementar soluciones, sino en guiar a las personas durante la transición tecnológica. Su perspectiva sobre el liderazgo en este momento es que debe ser adaptativo y que genere un entorno de confianza y crecimiento, pero sobre todo que minimice la fricción que puede producir un cambio.
Destaca también que el trabajo colaborativo es necesario para alcanzar la innovación. Asegura que un entorno colaborativo eleva la moral y el sentido de pertenencia de los integrantes.