Juan Carlos Erazo dirige el área de Tecnología de la Información, desde donde coordina la gestión administrativa y técnica que sostiene la operación tecnológica de la organización. Entre sus responsabilidades se encuentran la administración del presupuesto, la planificación estratégica, la gestión de infraestructura y operaciones tecnológicas, la seguridad de la información, la supervisión de proyectos y proveedores, así como gestión de soporte.
A lo largo de su trayectoria ha tenido la oportunidad de liderar departamentos de tecnología en organizaciones de distintos sectores, experiencia que le ha permitido ampliar su visión sobre la gestión tecnológica y las dinámicas culturales en contextos diversos. Este recorrido le ha llevado a fortalecer un liderazgo orientado al servicio, buscando que la tecnología beneficie a todos los usuarios, sin importar su ubicación geográfica, origen o función dentro de la empresa.
Su gestión se ha enfocado en desarrollar proyectos alineados con los objetivos de la alta dirección, contribuyendo a la continuidad del negocio, la mitigación de riesgos tecnológicos y la optimización de costos operativos. Cada iniciativa implementada ha tenido como propósito mejorar la disponibilidad de la información y generar valor en los procesos corporativos.
Para Juan Carlos Erazo, la mayor motivación está en desarrollar un trabajo en IT que responda a las necesidades de la organización y se traduzca en resultados. Considera que ser parte activa de los logros empresariales, mediante soluciones tecnológicas que apoyen a los usuarios en su día a día, representa la recompensa valiosa de un buen trabajo realizado.
La tecnología al servicio del negocio y de las personas
Para Juan Carlos Erazo, la tecnología cumple un papel decisivo dentro de la organización al mejorar los tiempos de respuesta, elevar la calidad de la información y facilitar decisiones oportunas. Su impacto, sostiene, se refleja en un negocio más competitivo y en el crecimiento sostenido de la empresa.
Considera que la capacitación es el punto de partida para una adopción tecnológica efectiva. Demostrar en la práctica cómo las herramientas digitales incrementan la productividad individual y colectiva es, en su criterio, la forma más sólida de generar confianza y compromiso en los equipos.
En entornos de cambio tecnológico, señala que la gestión de equipos debe inspirar motivación y pertenencia. Por ello, impulsa estrategias que refuercen el “salario emocional”, entendido como el reconocimiento y la valoración del esfuerzo humano, factores que considera esenciales para sostener el desarrollo organizacional.
Su liderazgo se apoya en principios que han guiado su carrera: honestidad, lealtad, honradez y transparencia. A partir de ellos, promueve una gestión colaborativa en la que cada integrante del equipo participe en la búsqueda de soluciones, se sienta preparado para enfrentar incidentes y tenga la confianza para liderar proyectos.
Respecto a las tecnologías emergentes, el ejecutivo considera que su incorporación permitirá optimizar procesos, reducir tiempos y generar información de mayor valor para la toma de decisiones. Esto, a su vez, liberará tiempo y capacidades en los administradores tecnológicos, quienes podrán concentrarse en desarrollar soluciones más creativas y estar más cerca de las áreas del negocio.
Sostiene que la adopción de estas tecnologías debe darse de forma gradual, en función de la madurez del negocio y del grado de empoderamiento de los usuarios en sus procesos. Subraya que la estrategia de transformación digital que adopte la organización será determinante para integrar estas herramientas de manera que fortalezca la evolución del negocio.