Darío lidera el área de Arquitectura y Desarrollo, y es responsable de implementar y mantener soluciones tecnológicas de tipo core y satélite que soportan la operación regional. Su gestión abarca la guía y acompañamiento a los equipos de desarrollo durante todas las fases del ciclo de vida del software, bajo marcos de DevSecOps, metodologías ágiles y arquitectura empresarial alineados con los objetivos corporativos.
Se ha desempeñado como arquitecto, Project Manager y Product owner en proyectos estratégicos como la implementación del CRM Salesforce en Ecuador, Perú y Colombia, y del core de Operaciones Explorer Travel System (XTS) y Costos Regional, en Ecuador y Perú.
Su principal contribución es la entrega de valor y consiste en transformar la estrategia y los objetivos empresariales en soluciones tecnológicas robustas que impulsen el crecimiento de las ventas y optimicen los costos operativos.
Apertura e innovación en liderazgo
Para el ejecutivo, un líder emergente en tecnología debe ser capaz de identificar los retos estratégicos de la organización y trazar el camino tecnológico que permita alcanzarlos. Su papel, afirma, consiste en conectar la estrategia con la implementación de soluciones que conduzcan a la compañía hacia sus objetivos.
Prepararse para asumir mayores responsabilidades implica que, una vez definida la dirección que la empresa desea seguir, el profesional debe identificar las capacidades necesarias en términos de conocimiento, habilidades y herramientas —ya sean marcos de trabajo, metodologías o software—. Si carece de alguna de ellas, deberá adquirirlas previamente para, de manera proactiva, ofrecer soluciones ante los desafíos que se presenten en la organización.
En ámbitos como ciberseguridad, transformación digital o adopción de nuevas tecnologías, el ejecutivo considera que el líder emergente debe mantener una actitud abierta a la innovación, actuar sin miedo al cambio y comprender que muchas veces una inversión tecnológica representa el mejor ahorro posible. Su rol requiere anticiparse a los riesgos y comprender las consecuencias que puede tener una falta de preparación en estos campos.
Al referirse a la relación con los líderes más experimentados, resalta la importancia de la honestidad para reconocer el valor de su experiencia y la necesidad de fortalecer continuamente las habilidades de comunicación. Estas dos cualidades, señala, permiten generar sinergias potentes entre el líder consolidado y el líder emergente, creando espacios de colaboración y de crecimiento mutuo.