Carlos lidera la línea de innovación y transformación tecnológica del Aeropuerto Internacional de Quito donde, junto a su equipo, impulsa la visión AeroHub Digital, un ecosistema conectado e inteligente que busca la generación de valor, a través de la eficiencia operativa y la experiencia del cliente interno y externo. Su gestión combina la automatización para la optimización de procesos, la inteligencia de datos para facilitar decisiones ágiles y precisas, y la seguridad digital como base para proteger cada innovación frente a los nuevos desafíos tecnológicos.
Gran parte de su trayectoria profesional se ha desarrollado en la industria de la aviación, donde participó en la transición histórica del antiguo al nuevo aeropuerto de Quito. A lo largo de su carrera, ha liderado la adopción de tecnologías disruptivas como automatización de procesos robóticos, inteligencia artificial, machine learning big data, realidad aumentada e Internet de las cosas, convencido de que la tecnología es un motor de valor y evolución.
Ha participado en proyectos que han transformado la operación y la experiencia del pasajero, entre ellos IQMig (sistema biométrico migratorio), IQPAX (egates de preseguridad), IQBoard (embarque biométrico), IQPaxAnalitics (analítica predictiva para vuelos y pasajeros), QuiBOT (automatización de procesos con RPA), POS IQQuinnect & Dwell Time (optimización de ingresos y experiencia comercial) y IQSigep (plataforma integral de procesos operacionales). Junto a al equipo de IT, fue reconocido en la primera edición de los Premios Líder IT por impulsar en el aeropuerto un ecosistema digital interconectado que prioriza eficiencia, seguridad y experiencia
Estas iniciativas han generado resultados concretos: mayor eficiencia operativa y administrativa, calidad y confiabilidad en la información, mejora en la experiencia del usuario interno y fortalecimiento de una cultura data-driven dentro de la organización.
Para Carlos, la inspiración proviene de liderar un equipo con ADN innovador, convencido de que transformar procesos también significa transformar vidas. En el plano personal, destaca el apoyo de su familia como su mayor fortaleza: “ellos creen en mis sueños, me acompañan en cada reto y me impulsan a superarme constantemente”. Esa unión entre pasión profesional y respaldo humano, afirma, es el motor que lo impulsa cada día.
Innovar para transformar la experiencia
Desde su experiencia en innovación y participación en proyectos tecnológicos, Carlos Boada considera que la tecnología ha permitido anticiparse a los desafíos, fortalecer la resiliencia y acercarse más a las necesidades de los usuarios internos, los pasajeros y la ciudad. Entiende la transformación digital como un proceso continuo que permite el crecimiento organizacional y actúa como un motor de innovación y experiencia.
En la gestión de equipos, compara a los colaboradores con artistas frente a un lienzo: son ellos quienes tienen la capacidad de crear y transformar los procesos. Por ello, promueve una comunidad de innovación donde el talento humano y la tecnología se complementan. Su liderazgo se basa en la visión, la confianza y la cercanía, convencido de que la transformación no se impone, sino que se construye con personas que comprenden el propósito del cambio y se sienten parte de él.
En los proyectos que lidera, combina metodologías tradicionales, ágiles y creativas dentro de una cultura de comunicación abierta, sustentada en la confianza, el respeto y la corresponsabilidad. Este modelo ha fortalecido la visión Digital AeroHub, que implica contar con un ecosistema inteligente conectando los procesos a través de la tecnología y fortaleciendo la cultura data driven en el Aeropuerto de Quito.
Su liderazgo se apoya en principios como la integridad, que genera confianza; la innovación con propósito, que transforma la tecnología en valor tangible; y la resiliencia, que convierte los desafíos en oportunidades. Por encima de todo, enfatiza el compromiso con las personas, convencido de que la verdadera transformación ocurre cuando el talento humano se siente parte del cambio y está motivado en la adopción de soluciones disruptivas.
Además, sostiene que la gestión de TI debe actuar como un facilitador de innovación y transformación, anticipándose a los cambios, evaluando las tendencias tecnológicas emergentes y evaluando que cada incorporación aporte a la estrategia de las compañías.