Gisela Montalvo, Licenciada en Ciencia Políticas y Relaciones Internacionales, Master en Políticas Públicas y Máster en Business Administration (MBA). Cuenta con un Programa Ejecutivo en Leadership Decision Making por Harvard Kennedy School.
Actualmente es Directora Ejecutiva de la Cámara de Innovación y Tecnología Ecuatoriana. Miembro del Directorio de Aleti, Conquito y Corpei.
Durante varios años trabajó en el sector público del Ecuador. Fue funcionaria de la Embajada de Ecuador en EEUU, asesora en el Ministerio Coordinador de la Producción Empleo y Competitividad. Fue directora de la Corporación Líderes para Gobernar, directora de la Escuela de Gobierno IDE y Presidenta del Centro Ecuatoriano de Excelencia en Anticorrupción.
Esposa de Roberto, mamá de Sergio, Julia y Sebastián.
La academia como espacio activo de innovación aplicada
Los proyectos postulados por las universidades muestran una diversidad temática y con propuestas que responden a problemáticas del entorno. Se identificaron iniciativas orientadas a salud, educación, inclusión y sostenibilidad, que reflejan una conexión entre el conocimiento académico y necesidades de la sociedad.
Varias propuestas cumplen con aspectos sociales y por abordar desafíos que tienen distintos sectores en el país, como el acceso a servicios básicos, la educación en entornos digitales o la inclusión de personas con discapacidad.
Los proyectos evidencian que la innovación académica no siempre responde a desarrollos complejos o altamente disruptivos, sino a la capacidad de aplicar conocimiento, investigación y tecnología para resolver problemas específicos de forma pertinente y viable.
La participación de proyectos universitarios aporta una mirada complementaria al ecosistema de innovación, al incorporar propuestas nacidas desde la investigación, la experimentación y el análisis académico.
Algunos proyectos destacan por plantear soluciones que, aun siendo conceptuales o en fase inicial, presentan una base de análisis y una visibilización del problema que buscan resolver. Esto abre oportunidades para que estas iniciativas puedan evolucionar hacia implementaciones más amplias, en colaboración con instituciones públicas o privadas.
Existe un esfuerzo por trasladar el conocimiento generado en las aulas hacia propuestas con proyección, fortaleciendo el vínculo entre universidad, tecnología y entorno productivo.