
Su gestión se ha enfocado en la reestructuración de las áreas de Tecnología y Operaciones, la estabilización de una arquitectura empresarial moderna y el desarrollo de una arquitectura de datos orientada a las necesidades futuras del banco.
Entre los avances de su gestión destaca la eliminación de dependencias de sistemas legados, el fortalecimiento de las capacidades técnicas y humanas y la simplificación de los procesos de cambio y sus controles. Estos esfuerzos han permitido alcanzar una operación casi totalmente automatizada, con excepciones puntuales.
Su estilo de liderazgo se basa en apoyar a los equipos, darles autonomía para actuar y garantizar los controles necesarios para una gestión responsable.