
El gobierno de datos en Banco Pichincha ha evolucionado hacia un habilitador de innovación, uniendo las prioridades del negocio con las capacidades de tecnología. Este enfoque se tradujo en un impacto medible mediante un programa que alcanzó una cobertura del 98,5 % en el mapa de dominios y homologó más de 300 catálogos en el RDM, facilitando iniciativas críticas como el onboarding digital de clientes.
La sostenibilidad de este modelo se sustenta en las personas y en la adopción cultural basada en el estándar internacional DAMA-DMBOK. Mediante la capacitación continua de data stewards y coordinadores de dominio, Gallegos impulsó una red activa que gestiona tanto datos estructurados como no estructurados, integrando automatizaciones para que la gobernanza sea una práctica cotidiana y fluida en cada área.
Con una clara visión hacia los nuevos retos de la industria, su gestión posiciona al dato como un activo soberano, confiable y disponible para acelerar la analítica avanzada y la inteligencia artificial. De este modo, demuestra que la disciplina metodológica y la innovación son la fórmula clave para escalar los servicios financieros con absoluta solidez y confianza.